World Youth Movement for Democracy

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Mayra Trujillo Alvarado
Ecuador

UNA CÁSCARA VACÍA

Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento.

[Nelson Mandela Ushuaia, 1998 ]

Al reflexionar y tomando como punto de partida el pensamiento de Nelson Mandela sobre los requisitos para que un sistema de gobierno sea una verdadera democracia. Con dolor compruebo que en mi país la democracia es una cáscara vacía, llena de paradigmas y leyendas que duelen en el alma y en la vida de cada ecuatoriano que muere por falta de medicinas, que hurga en la basura buscando desperdicios de comida, niños que dejan de estudiar por que en su casa "no hay plata" (1) ni para comer, peor para esas cosas.

Ecuador es un país aunque pequeño territorialmente hablando, aún así es pluricultural y multiétnico, con "democracia representativa" según se puede leer en varias fuentes, pero yo me pregunto ¿representativa de que, de quien o de quienes?, ¿acaso de aquellos cientos de niños que venden caramelos, limpian vidrios, hacen malabares entre carros o limpian zapatos en las calles?, ¿o de aquellos otros que viven en los botaderos de basura entre gérmenes y enfermedades?, ¿representara talvez a la mujer de escasos recursos que tiene 10 hijos cual rondador (2) por que no conoció sobre métodos anticonceptivos, ni sobre control de la natalidad?; no, no los representa a ellos, tampoco al hombre que trabaja jornadas de doce horas en el campo para tratar de conseguir un pan para su familia, ni a siquiera al que va a sufragar y tiene que poner su huella digital por que no sabe leer ni escribir.

Alguna vez en un taller de jóvenes sobre democracia se lanzo la pregunta: ¿Qué es para ti la democracia?, todos respondimos casi al unísono: "es ir a votar", sin embargo todos teníamos esa espina clavada en el corazón de que esa no era la democracia que estábamos esperando, peor aun la que deseábamos para futuras generaciones, no era una democracia que nos llenaba, ahora puedo darme cuenta del error que estábamos cometiendo.

Lo que resulta realmente preocupante es que el 80% de ecuatorianos o más tienen esa visión de la democracia: alguien que se acerca a un recinto electoral, busca entre remolinos de gente su mesa de sufragio, agarra sus papeletas, se esconde tras un biombo que ni siquiera garantiza el voto secreto y pone todas sus esperanzas en el candidato que tuvo la mejor campaña política o la más costosa, en el que le regaló arroz, azúcar, aceite y una camiseta con la mejor foto cuando paso por su casa fabricada con palos, cartones y plásticos viejos en lugar de techo, ubicada en algún margen de la ciudad y le prometió relleno, electricidad, agua potable, asfalto, entre otras cosas, ¿para que?, pues para que después de diez años se de cuenta muchas veces hasta con lágrimas en sus ojos que las condiciones de su sector no han mejorado mayormente y que fue engañado vilmente y su práctica democrática de sufragar fue comprada por una funda de víveres que a veces alcanza solo para un par de días.

Sin embargo, aun cuando todas estas características hacen de la democracia de mi país una cáscara vacía, hay otra, una verdadera que esta escondida entre la gente, una democracia que sale a caminar por las calles vacías de las ciudades y las llena de perfumes desconocidos, que hace flamear cada bandera, que canta en quechua desde las islas Galápagos hasta los pueblos shuar de la amazonía ecuatoriana, que enamora al extranjero y enorgullece al nativo, que le da carisma y amabilidad a mi gente, la que hace iguales al burócrata y al campesino, la que nos hace invulnerables ante la opresión, y valientes ante el peligro, la que incluso nos une en cada gol de la selección de fútbol, eso que nos hace sentir ecuatorianos es para mi la muestra más grande de democracia, el poder del pueblo que solo conocen los que son del pueblo.

Aún así, queda la duda, ¿cómo mejorar la democracia que se proyecta a los demás países, la que esta llena de conflictos políticos, de pugna de poderes, de controversias e inestabilidades, de muestras de corrupción, de desprecio y despilfarro?, ¿Cómo curamos la enfermedad que trata de asfixiar a la democracia que se vive entre la gente sencilla, la democracia bonita, que nos hace sentir orgullosos de ser ecuatorianos?...

La excusa común es: "ese es el trabajo de los gobernantes", yo digo que eso no es cierto, ese es el trabajo de cada uno de nosotros, desde el niño que empieza a vivir, hasta del anciano que camina desolado por las veredas con tres piernas y mil dolores. No podemos esperar a la buena voluntad de los gobernantes, el problema no es el contexto sino aquello que lo conforma y nosotros, los ciudadanos conformamos el contexto, por lo tanto el problema identificado seriamos nosotros.

Y el problema seremos nosotros hasta que empecemos a cambiar, a mirar con los ojos del entendimiento, a prepararnos y a preparar a otros, hasta que hagamos escuchar nuestra voz de protesta, no con palos y piedras contra los edificios públicos, ni con bombas incendiarias contra la policía o los militares, sino con actitudes, cuando no dejemos pasar impunes los días que nos matan de dolor y acribillan el futuro de los nuestros, cuando estemos dispuestos a ser mejores.

Hay que dejar a un lado el miedo a levantar la mirada, y expresar lo que piensas por lo que los demás puedan decir de ti. Mientras más tarde empecemos a cambiar, mas lejos estará el día del triunfo.

La consigna es el cambio, por la democracia verdadera, para no tener niños en las calles, jóvenes delincuentes, adultos corruptos, o ancianos frustrados sino para tener niños en las escuelas, jóvenes activos en la vida nacional, adultos esforzados por dar lo mejor a sus familias y ancianos satisfechos por la labor cumplida

(1) Utilizado para expresar el hecho de que no hay dinero.

(2) Instrumento musical utilizado en la región andina que consta de varios tubos finos de diferente tamaño para que den como resultado una extensa variedad de sonidos